(Mateo. 16. 13-18) La Iglesia es establecida sobre la Roca que es Cristo

Introducción. Cada estudiante de las Escrituras maduro o no, debe saber y no ignorar que Dios desde su revelación a los hombres, ha tenido comunión con éste, a través de los diferentes pactos y también a través de las diferentes ordenanzas que él demandó de su pueblo. Cada una de éstas nos revelan el carácter y corazón de Dios, y nos muestran a un Dios cercano a Su Pueblo, en relación y en intimidad.

Jesucristo el verbo encarnado, es la revelación palpable, visible y gloriosa de la Deidad y Majestad de Dios, de quien Juan da testimonio en su evangelio (Se hizo Carne) y añade (habitó entre nosotros), (hizo tabernáculo o tabernaculizó). Este evento único sublime para la humanidad trajo a los descendientes de Adán esperanza y salvación (para los que creen en su nombre), pero juicio y condenación (para los que rechazan su Evangelio). Por ello es de gran importancia el entender lo que Dios demanda y espera de su iglesia el día de hoy.

Debemos de comprender que el Dios Trino nos ha llamado a la comunión con Él por medio de Su Hijo unigénito, nuestro Señor Jesucristo. Y en consecuencia esta comunión debe de ser siempre pura, íntegra, honesta, como un sacrificio vivo, sacrificial, comprometido y voluntario. Todo lo que hacemos lo debemos hacer motivado por él y para él. (Absolutamente Todo)

Iniciemos con un par de preguntas:

¿Qué es la Iglesia? Y Su institución.

La iglesia es un organismo vivo, es un cuerpo con una cabeza que es Cristo. Y Cristo no está dividido. La Iglesia es santa por que su cabeza es santa, y debe vivir en el espíritu no satisfaciendo los deseos de la carne, es decir no permitiendo que las pasiones y deseos humanos y pecaminosos la controlen. La Iglesia es el Templo y Morada del Espíritu Santo, es el Remanente escogido por Gracia como lo cita el Apóstol Pablo en Romanos 11:5. La Iglesia como cuerpo de Cristo es donde no hay color de piel (Racismo), donde no hay división, donde no hay contienda y vanagloria, donde la adoración y obediencia a Dios con frutos de labios que confiesan su nombre es elevada ante el Trono Celestial. La Iglesia es el fruto y linaje de la aflicción de Cristo en su carne, pero es Su gloria de su Resurrección al conquistar la muerte, es la hermosa novia que será ataviada y preparada para ser presentada por el Espíritu Santo a Cristo mismo como una novia sin mancha y sin arruga. La Iglesia a los Ojos de Dios es su amada, y Él es nuestro amado, a quien debemos todo honor, honra, obediencia y fidelidad.

Ahora bien, acabamos de mencionar la frase (Templo y Morada), veamos rápidamente a la luz del A.T. ¿Qué era el Templo?

1.- El Tabernáculo, llamado en hebreo mishkán (מִשְׁכָּן, “morada”), fue el santuario móvil construido por los israelitas bajo las instrucciones dadas por Dios a Moisés en el Monte Sinaí.

El Tabernáculo es también conocido como Tienda del Encuentro ó Tabernáculo de Reunión y fue un santuario itinerante dedicado a Yahveh. Constituye el primer ejemplo de articulación de espacios sagrados en la cultura hebrea, involucrando a su vez las primeras creaciones simbólicas de arte judío con carácter litúrgico monoteísta.

Se lo ha denominado el “Santuario Terrenal” (Éxodo 25:8), Estaba establecido en 3 partes, el patio, el Lugar Santo y el Lugar Santísimo.

(Hebreros. 9. 1-5) 9:1 Ahora bien, aun el primer pacto tenía ordenanzas de culto y un santuario terrenal. 9:2 Porque el tabernáculo estaba dispuesto así: en la primera parte, llamada el Lugar Santo, estaban el candelabro, la mesa y los panes de la proposición. 9:3 Tras el segundo velo estaba la parte del tabernáculo llamada el Lugar Santísimo, 9:4 el cual tenía un incensario de oro y el arca del pacto cubierta de oro por todas partes, en la que estaba una urna de oro que contenía el maná, la vara de Aarón que reverdeció, y las tablas del pacto; 9:5 y sobre ella los querubines de gloria que cubrían el propiciatorio; de las cuales cosas no se puede ahora hablar en detalle. 

2.- El Primer Templo de Jerusalén fue construido por el rey Salomón alrededor del año 960 a. C. y funcionó como santuario principal de los israelitas. Estaba situado en la explanada del monte Moriá, en la ciudad de Jerusalén, donde se ubican hoy el Muro de los Lamentos, la Cúpula de la Roca y la mezquita de Al-Aqsa.

Según la Biblia, la construcción del Templo de Salomón se realizó en el siglo X a. C., para sustituir el Tabernáculo que, desde el Éxodo y durante siglos, era utilizado como lugar de reunión y para rendirle culto a Dios. El Tabernáculo preservaba el Arca, que fue luego traída a Jerusalén por el rey David y depositada en el monte Moriá, sobre una plataforma de aproximadamente 40 por 100 metros.

3.- 2do. Templo Reconstrucción de Zorobabel

Luego del retorno del cautiverio y con el liderazgo de Zorobabel se hicieron los arreglos necesarios para reorganizar el desolado Reino de Judá y reconstruir su Templo, desaparecido para ese entonces hacía ya siete décadas. El grupo recién llegado constaba de 42.360 personas judías, incluyendo niños, junto a sus 7.337 sirvientes y 200 músicos (Esdras 2:65). Había completado el largo y lúgubre retorno a casa desde las riberas del Éufrates hasta Jerusalén. Dicha gente estaba animada por un fuerte impulso religioso y una de sus primeras preocupaciones fue restaurar su antigua casa de adoración, reconstruyendo el Templo y restituyendo sus rituales.

En el Segundo Templo no estaban el Arca de la Alianza, ni su contenido que comprendía las Tablas de la Leyy la medida de maná, los Urim y el Thumim, la serpiente de bronce (destruida por Ezequías ya en el Primer Templo) y la vara de Aarón. Estos objetos sagrados desaparecieron después de la destrucción de Jerusalén por Nabucodonosor.

Destrucción del Segundo Templo

En el 66 d.C., la población judía se rebeló en contra del Imperio romano. Cuatro años después, el 70, las legiones romanas bajo las órdenes de Tito reconquistaron y luego destruyeron la mayor parte de Jerusalén y el Segundo Templo. El arco de Tito, levantado en Roma para conmemorar la victoria de Tito en Judea representa los soldados romanos llevándose la Menorah (Candelero) del Templo. Jerusalén fue arrasada por el Emperador Adriano nuevamente en 135. El quitar el candelero representa la remoción de la gracia de Dios.

  • Jesús confirma lo dicho por Juan al mencionar que el verbo se hizo carne, Emmanuel, Dios con nosotros es el Templo mismo presente.

Juan 2:19 Respondió Jesús y les dijo: Destruid ESTE TEMPLO, y en tres días lo levantaré.

Verso 21. Mas él hablaba del templo de su cuerpo.

AMADA IGLESIA Bajo el entendido de lo que representó y significó el Templo para el Pueblo de Dios en el A.T., cuanto más debemos intensificar con denuedo y pasión nuestra búsqueda de santidad en nuestras vidas, al entender que ahora tú y yo somos Templo y Morada del Dios Trino. Juan 14:23 Respondió Jesús y le dijo: El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él. 

AHORA SOMOS EL TEMPLO.

1 Corintios 3:17 Si alguno destruyere el templo de Dios, Dios le destruirá a él; porque el templo de Dios, el cual sois vosotros, SANTO ES

SECCION 1 Institución de la Iglesia en el Nuevo Pacto.

Hechos 2 1-4 (El Sello que marca el principio de la Iglesia)

  1. Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos. 2.Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados; 3. y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos. 4. Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen.

Esto es en Cumplimiento de la profecía de Joel (2.28-29) Y después de esto derramaré mi Espíritu sobre toda carne, y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas; vuestros ancianos soñarán sueños, y vuestros jóvenes verán visiones.  29 Y también sobre los siervos y sobre las siervas derramaré mi Espíritu en aquellos días. 

SECCION 2 Ordenanzas

Una vez llegada la Iglesia e inaugurada por los eventos mencionados, la Palabra de Dios nos dice que existe un cambio de ley y un cambio de sacerdocio. Antes de entrar a éste punto es muy importante recordar que la ley moral de Dios, que son los 10 mandamientos siguen siendo vigentes, mas bien nuestro Señor Jesucristo al ser mediador de un nuevo y mejor pacto estableció nuevas ordenanzas sacerdotales a observar por sus redimidos, es decir Su Iglesia.

(Lecturas en Hebreos)

7:11 Si, pues, la perfección fuera por el sacerdocio levítico (porque bajo él recibió el pueblo la ley), ¿qué necesidad habría aún de que se levantase otro sacerdote, según el orden de Melquisedec, y que no fuese llamado según el orden de Aarón?7:12 Porque cambiado el sacerdocio, necesario es que haya también cambio de ley; 

7:22 Por tanto, Jesús es hecho fiador de un mejor pacto. 7:23 Y los otros sacerdotes llegaron a ser muchos, debido a que por la muerte no podían continuar; 7:24 mas éste, por cuanto permanece para siempre, tiene un sacerdocio inmutable;7:25 por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos. 
7:26 Porque tal sumo sacerdote nos convenía: santo, inocente, sin mancha, apartado de los pecadores, y hecho más sublime que los cielos; 7:27 que no tiene necesidad cada día, como aquellos sumos sacerdotes, de ofrecer primero sacrificios por sus propios pecados, y luego por los del pueblo; porque esto lo hizo una vez para siempre, ofreciéndose a sí mismo. 7:28 Porque la ley constituye sumos sacerdotes a débiles hombres; pero la palabra del juramento, posterior a la ley, al Hijo, hecho perfecto para siempre. 

Comentario: Por lo tanto Jesucristo se convierte en nuestro Sumo Sacerdote, es decir nuestro mediador, siendo el único mediador entre Dios y los Hombres. (1 Ti. 2:5).

Este nuevo pacto estableció cambios en sus observancias, y el 1ro de ellos es el bautismo en agua, del cual nuestro propio Señor Jesucristo nos dejó ejemplo a través de su propio bautizo por mano de Juan El Bautista. Juan sabía que él era el Cordero de Dios y que no debía bautizarlo a él, sino ser bautizado por él. Sin embargo Jesús dijo: (Mateo 3:15 Deja ahora, porque así conviene que cumplamos TODA JUSTICIA. Entonces le dejó.

Con estas palabras, Jesús estaba afirmando que era apropiado o conveniente que él se identifique por medio del bautismo, con todos los israelitas piadosos que estaban dispuestos a bautizarse en señal de arrepentimiento de sus pecados.

En otras palabras, Jesús no fue bautizado por Juan el Bautista porque necesitaba arrepentirse de algún pecado. Jesús es absolutamente santo. Jesús fue bautizado por Juan el Bautista como una forma de identificación con los israelitas que estaban arrepentidos de su pecado y que querían estar listos para el establecimiento del reino mesiánico. Pero además de esto existe otra razón para el bautismo de Jesús. Era una forma simbólica de representar la manera como Jesús haría la obra perfecta de redimir al pecador. Al ser sumergido en las aguas del río Jordán, Jesús estaba simbolizando que un día cercano sería sumergido en las aguas del juicio de Dios por el pecado de la humanidad. Esto se cumplió en la pasión y muerte de Jesús en la cruz del Calvario.

Al ser sacado de las aguas del río Jordán, Jesús estaba simbolizando que después de su muerte y sepultura, Jesús resucitaría de entre los muertos. Esto se cumplió tres días después de la muerte de Cristo cuando resucitó de entre los muertos. El bautismo de Jesús fue una manera simbólica de manifestar que por medio de la muerte, la sepultura y la resurrección, Jesús iba a satisfacer las demandas de la justicia divina y proveer el fundamento legítimo para que los pecadores que confían en él sean declarados justos.

En resumen, Jesús es santo y no tiene de que arrepentirse, por tanto, no fue para arrepentimiento que fue bautizado por Juan el Bautista. Jesús fue bautizado para identificarse con los pecadores que manifestaron su voluntad de arrepentirse de sus pecados y estar preparados para que el Rey reine sobre ellos. Además, Jesús fue bautizado para hacer una representación simbólica de su muerte, sepultura y resurrección, con lo cual Jesús logró que los pecadores sean perdonados de sus pecados.

Pablo dice en Romanos 6. 3-4 3. ¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte? 4. Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva.

La 2da Ordenanza o Sacramento a Observar es

la Cena del Señor

La 1er identificación de la Cena del Señor tiene que ver con la Pascua judía, pues recordemos que Jesucristo mismo, es decir nuestro Señor, la instituyo durante la celebración de la cena de la Pascua con sus discípulos.

La Pascua:

(Éxodo 12. 11-14) 12:11 Y lo comeréis así: ceñidos vuestros lomos, vuestro calzado en vuestros pies, y vuestro bordón en vuestra mano; y lo comeréis apresuradamente; es la Pascua de Jehová. 
12:12 Pues yo pasaré aquella noche por la tierra de Egipto, y heriré a todo primogénito en la tierra de Egipto, así de los hombres como de las bestias; y ejecutaré mis juicios en todos los dioses de Egipto. Yo Jehová. 12:13 Y la sangre os será por señal en las casas donde vosotros estéis; y veré la sangre y pasaré de vosotros, y no habrá en vosotros plaga de mortandad cuando hiera la tierra de Egipto. 12:14 Y este día os será en memoria, y lo celebraréis como fiesta solemne para Jehová durante vuestras generaciones; por estatuto perpetuo lo celebraréis. 

Nadie ajeno al Pacto podía participar:

Éxodo 12:43 Y Jehová dijo a Moisés y a Aarón: Esta es la ordenanza de la PASCUA; ningún extraño comerá de ella. 

  • De la misma manera nadie que no sea de Cristo, bautizado en agua, con una profesión creíble de fe, miembro de la Congregación, y sin examinarse previamente debe participar.
  • La Celebración de la Pascua demandaba purificación.

Juan 11:55 Y estaba cerca la PASCUA de los judíos; y muchos subieron de aquella región a Jerusalén antes de la PASCUA, para purificarse. 

  • La Cena del Señor al celebrarla es la representación final de la Pascua del Antiguo Testamento como rito ceremonial en remembranza de la liberación de Egipto, y ahora Cristo se convierte en nuestra Pascua, es decir el Cordero ofrecido en sacrificio para nuestra liberación del Pecado .
  • La Cena es la Norma y El Modelo para la Iglesia. Por lo tanto es un deber, es un mandato.
  • Lo que estamos haciendo es celebrar el significado de la cruz, y no se debe hacer a la ligera ni de manera superficial, mucho cuidado con ello.

1 Corintios 5:7 Limpiaos, pues, de la vieja levadura, para que seáis nueva masa, sin levadura como sois; porque NUESTRA PASCUA, que es Cristo, ya fue sacrificada por nosotros. 

2 Corintios 5:21. Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él.

La Iglesia debe cuidar el no incurrir en desobediencia a través de celebrar la Cena Indignamente.

  • El cap. 11 de la 1er Carta a los Corintios nos da luz de las consecuencias de no participar o de no discernir el cuerpo de Cristo al celebrar indignamente la Cena, es decir al no entender o no honrar el sacrificio efectuado por Cristo para la redención por su alma.
  • Algunos estaban débiles físicamente, otros enfermos y otros ya dormía, es decir habían muerto. Dios mismo trajo severamente juicio a la Iglesia por su hipocresía y mal entendimiento de esta celebración. Pues no comían el cuerpo y no bebían la sangre, sino que comían y bebían juicio para sí mismos.

La Iglesia por lo tanto se debe preparar para ello:

  • En celebrarla cada 1er día de la semana, en el día del Señor. Ya no es anual, ni mensual.
  • Cada Creyente nacido de nuevo tiene la obligación de observarla.
  • Cada Creyente se debe purificar para su participación de la Cena: Arrepentimiento.
  • Cada Creyente debe alentar a su Familia a prepararse desde un día antes en santificación.
  • La Identificación del Creyente con su maestro es esencial a través del cumplimiento de esta ordenanza.

CONCLUSION Si bien es cierto la Celebración de la Cena del Señor se debe realizar dignamete y con el entendimiento bíblico, dando respeto y honor a Dios y Su Palabra, también debe ser un tiempo de adoración y regocijo por la liberación del pecado y la muerte por medio de nuestra Pascua, nuestro amado Salvador y Señor Jesucristo.

Debemos amar como iglesia éste momento y tenerlo por sublime durante el culto de la Iglesia, debe ser el clímax de la comunión de la Iglesia con su Señor, y debe ser visto como algo sagrado, y santo.

Dios bendiga Su Palabra y Su Obra en éste lugar.

¡A él y sólo a él sea la Gloria!

Ps. Luis Angeles

Sendas Antiguas Tulancingo.

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