Misiones

Hechos 2. 46-47  Y perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y sencillez de corazón, alabando a Dios, y teniendo favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos.

Tenemos la firme convicción de que la Iglesia no está diseñada para estar sólo dentro de cuatro paredes, sino que ha sido llamada a extender el Reino de los Cielos a través de la predicación del evangelio más allá. Dios nos ha dejado Su Palabra y Su Voluntad plasmada donde nos manda a ser pescadores de hombres y eso es lo que hacemos en Sendas Antiguas.

Queremos llegar a diferentes lugares de nuestra nación y fuera de ella, enviando misioneros, hombres, mujeres o matrimonios dispuestos a servir a nuestro Señor Jesucristo sin importar lo que esto implique. Pero para esto necesitamos de tu apoyo y colaboración. Ayúdanos a llevar el Evangelio a otros lugares. Ir a sección de Donativos:

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